lunes, 9 de mayo de 2011

EJERCICIO FÍSICO Y SALUD



Comenzamos ahora una serie de artículos dedicados al ejercicio físico, al deporte, y hemos considerado que lo mejor era empezar hablando de salud para tratar de evitar que aquello con lo que disfrutamos en nuestros ratos de ocio, pueda  perjudicarnos por carecer en un periodo concreto o de forma permanente de las condiciones necesarias para ello.
     Empezaremos, a modo de estímulo, por detallar todas aquellas buenas razones por las que nos resulta beneficioso el ejercicio físico:
1.     Las personas físicamente activas viven más años y con mayor calidad de vida.
2.     Disminuyen las posibilidades de padecer infarto de miocardio, infarto cerebral, diabetes, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, osteoporosis, obesidad, cáncer de colon, depresión.
3.     Puede ayudarnos a dejar el consumo de tabaco, de alcohol o de drogas.
4.     Nos sentimos de mejor humor, dormimos mejor, hacemos mejor las digestiones y mantenemos un ritmo intestinal adecuado.
5.     Mantenemos entrenados los músculos para las actividades de la vida cotidiana y evitamos la aparición de dolores musculares, articulares y óseos y la aparición de varices.
6.     Una buena forma física permite tolerar mejor las temperaturas extremas y el dolor.  También nos permite rendir más en nuestra actividad profesional, en nuestros estudios y en nuestras diversiones, mejorando con ello nuestra calidad de vida.
7.     Nos proporciona una forma de diversión y de pasar unas horas en compañía de amigos; este punto puede que no influya en nuestra salud, pero sin duda es uno de los más importantes porque consigue que una persona que está madrugando toda la semana para ir a trabajar ponga el despertador el fin de semana para levantarse temprano y salir de casa a hacer ejercicio.
    Tras recordar los motivos que tenemos para hacer ejercicio físico, debemos tener en cuenta que éste sólo nos será beneficioso si reúne unas características de intensidad, duración y frecuencia:
    · Intensidad:  la necesaria para mantener la frecuencia cardiaca entre el 60 y el 85 % del máximo teórico (220 – edad en años).  Lo explicamos con un ejemplo:  una persona de 40 años tendrá una frecuencia cardiaca máxima de 220-40=180 pulsaciones por minuto; ahora calculamos el 60 y el 85 % de 180, que es 108 y 153 respectivamente; por tanto, una persona de 40 años debe mantener su frecuencia cardiaca entre 108 y 153 pulsaciones por minuto.
    · Duración:  mínimo 30 minutos.
    · Frecuencia:  mínimo tres días por semana.
     Llegados a este punto, ya sabemos por qué y cómo debemos realizar ejercicio físico, pero ¿estamos capacitados?, ¿tenemos algún problema que lo limite o lo impida?.  Es fundamental que encontremos la respuesta a estas preguntas y para ello es indispensable que nos sometamos a un reconocimiento médico para determinar nuestra aptitud para la actividad física, sobre todo si respondemos afirmativamente al menos a una de las siguientes preguntas:
     1.     ¿Le ha dicho su médico alguna vez que tenga algún problema cardiaco?
2.     ¿Suele tener dolores torácicos o en la región del corazón?
3.     ¿Suele sentirse mareado o tiene episodios de desvanecimiento?
4.     ¿Le ha dicho su médico alguna vez que tenga la tensión demasiado alta?
5.     ¿Tiene más de 65 años y no está acostumbrado a realizar ejercicio intenso?
6.     ¿Le ha dicho su médico alguna vez que tenga algún problema óseo o de articulaciones que haya empeorado o que pueda empeorar con el ejercicio?
7.     ¿Existe alguna otra razón por la que no debería realizar ejercicio?
 El reconocimiento médico previo al inicio de una actividad deportiva consiste en una entrevista clínica, una exploración física y unas pruebas complementarias poco agresivas:
Tras la valoración médica, lamentablemente, existirá un grupo de personas a los que su médico les desaconsejará la práctica de ejercicio físico por existir una enfermedad grave (fundamentalmente cardiovascular) o no controlada (fundamentalmente metabólica) que puede verse complicada por el ejercicio.  El resto, la inmensa mayoría, podrá iniciar sin grandes problemas el ejercicio o deporte que prefiera; algunos directamente y otros después de tratar y corregir aquellas alteraciones detectadas por nuestro médico, para poco a poco conseguir un aumento de nuestra salud y una mejora de nuestra calidad de vida.
  Bibliografía
1.     R. Ortega, J. Mainka.  Criterios para la valoración del paciente que realizará ejercicio físico.  FMC Vol. 3 nº 8 octubre 1996.
2.     F.J. Navas, F. Jiménez.  Valoración médica inicial y continuada del deportista sano.  El ejercicio en patología cardiovascular, pulmonar, diabetes mellitus y otras enfermedades limitantes.  Medicine 7ª serie nº 127 julio 1999.
3.     Guía de educación sanitaria sobre actividad física de tiempo libre.  Programa de actividades preventivas y de promoción de la salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria.

Ejercicio Buena Vida y Salud

Ejercicio: Cómo empezar?
¿Por qué debería hacer ejercicio?
La actividad física aumentada puede darle una vida más larga y una mejoría en su salud. El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, y muchos otros problemas. Además el ejercicio aumenta la fuerza, le da más energía y puede ayudar a reducir la ansiedad y tensión. También es una buena manera de cambiar el rumbo de su apetito y quemar calorías.
¿Quién debería hacer ejercicio?
El aumento en actividad físico puede beneficiar a casi todos. La mayoría de las personas pueden empezar un programa de ejercicios moderado por sí solos. Si piensa que usted no puede hacer ejercicios de manera segura por alguna razón, hable con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicio. Su doctor necesita saber que quiere empezar a hacer ejercicio especialmente si tiene problemas con su corazón, presión alta o artritis, o si se siente mareado a menudo o tiene dolor de pecho.
¿Qué clase de ejercicio debería hacer?
El ejercicio que aumenta los latidos de su corazón y mueve grupos de músculos grandes (tal como los músculos de sus piernas o brazos) son los mejores. Escoja una actividad que le guste, y que puede empezar lentamente y aumentar gradualmente hasta que se haya acostumbrado. El caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros buenos ejercicios que puede hacer son la natación, ciclismo, correr y bailar. Subir a pie por las escaleras en vez de usar el elevador o caminar en vez de manejar son buenas maneras de aumentar el nivel de actividad en su vida.
¿Cuánto tiempo debería hacer ejercicio?
Empiece haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana por unos 20 minutos o más, y siga haciendo ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos, de 4 a 6 veces por semana. Esto puede incluir varias instancias activas de poco tiempo en un día. El ejercicio durante su descanso de almuerzo o al ir a hacer sus quehaceres diarios puede ser una manera de incluir al ejercicio en un horario ocupado. Hacer ejercicio con un amigo o miembro de familia puede ayudar hacer esto algo divertido, y darle un compañero para alentarse entre sí a seguir haciendo el ejercicio.
¿Hay algo que debería hacer antes y después de hacer ejercicio?
Usted debe empezar una sesión de ejercicios con ejercicios de calentamiento y estiramiento. Durante este tiempo (5 a 10 minutos), usted debe lentamente estirar los músculos y poco a poco aumentar la cantidad de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.
Cuando haya terminado sus ejercicios, enfríe el cuerpo por unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los músculos y deje que su corazón baje la velocidad. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que usó al calentar el cuerpo.
Al final de este panfleto les daremos un número de ejercicios de estiramiento para sus piernas. Si va ha hacer ejercicio para los brazos, hombros, pecho y espalda, asegúrese de estirar todos estos músculos.
¿Cuánto me debería esforzar cuando hago ejercicios?
Hasta pequeñas cantidades de ejercicio es bueno para su salud. Empiece con una actividad con la que se siente cómodo. Cuando se esté acostumbrando a hacer ejercicios, trate de mantener los latidos de su corazón 60% o 85% de "ritmo de corazón máximo." Para averiguar el ritmo de corazón ideal para usted en el ejercicio, reste su edad en años de 220 (lo que le da su ritmo de corazón máximo), y de allí multiplique este número por 0.60 o 0.85. Por ejemplo, si usted tiene 40 años, usted restaría 40 de 220, lo que le daría 180 (220 - 40 = 180). De allí tendría que multiplicar este número por 0.60 o 0.85. Esto le da un resultado de 108 o 153 (180 x 0.60 = 108 y 180 x 0.85 = 153).
Al empezar un programa de ejercicio, puede que quiera usar el número más bajo (0.60) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Eventualmente, al aumentar su acondicionamiento al ejercicio, puede que quiera usar el número más alto (0.85) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Mida su pulso presionando levemente con 2 dedos en un costado de su cuello y contando los latidos por 1 minuto. Use un reloj con mano segundera (de segundos) y cuente los latidos por 1 minuto.
¿Cómo puedo evitar lesionarme?
La manera más segura de evitar lesionarse durante el ejercicio es evitar tratar de hacer demasiado, muy temprano. Empiece con una actividad que es medio fácil, tal como caminar. Camine por unos minutos al día o varias veces al día. De allí gradualmente aumente el tiempo y nivel de actividad. Por ejemplo, aumentar la rapidez con que camina en el espacio de varias semanas. Si se siente cansado o adolorido, baje un poco el nivel de ejercicio que hizo o descance por un día. ¡Trate de no darse por vencido muy rápidamente, aunque no se sienta mucho mejor de inmediato! Hable con su médico si tiene alguna pregunta o piensa que se ha lesionado seriamente.
¿Y el entrenamiento de fortaleza?
La mayoría de ejercicios ayudarán a su corazón y a sus otros músculos. El entrenamiento de resistencia es el ejercicio que desarrolla la fortaleza y poder de los músculos grandes del cuerpo. El levantar pesas es un ejemplo de este tipo de ejercicio. Las máquinas de ejercicio también pueden proveerle con este tipo de entrenamiento. Su doctor le puede dar información sobre como hacer ejercicios de manera segura levantando pesas y trabajando con máquinas.
Ejercicios de estiramiento para el calentamiento y enfriamiento
Estiramiento de la pantorrilla
Mire hacia una pared, parándose como a 2 pies de la pared. Mantenga sus talones en el piso y su espalda derecha, inclínese hacia adelante y presione sus manos y frente hacia la pared. Usted debe sentir el estiramiento en el área encima de sus talones (esta área coloreada en la figura). Mantenga esta posición por 20 segundos y de allí relaje. Repita el ejercicio.
Estiramiento del cuadriceps
Mire hacia una pared, parándose como a 1 pie de lejos. Apóyese poniendo su mano derecho contra la pared. Levante su pie derecho por detrás suyo y agárrelo con su mano izquierda. Suavemente, levante el pie hacia los glúteos, estirando los músculos enfrente de la pierna por 20 segundos. Repita el estiramiento con la pierna izquierda.
Estiramiento de la ingle
Agáchese hacia el piso y ponga ambas manos en el piso delante suyo. Estire su pierna izquierda hacia atrás. Mantenga su pie derecho completamente en el piso, e inclínese hacia adelante con el pecho hacia su rodilla delantera, y gradualmente cambie la cantidad de peso hacia su pierna trasera, manteniéndola lo más derecha posible. Mantenga este estiramiento por 20 segundos. Repita el ejercicio con su pierna izquierda hacia atrás.
Estiramiento de los músculos traseros (tendón de la corva)
Échese con la espalda derecha contra el piso y ambas rodillas dobladas. Sus pies deben estar planos contra el piso, con 6 pulgadas entre cada pie. Doble la rodilla derecha hacia su pecho y sostenga con las manos su muslo por atrás de la rodilla. Lentamente estire la pierna derecha, sintiendo un leve estiramiento en la parte trasera de su pierna. Mantenga la posición por 20 segundos. Repita el ejercicio con la pierna izquierda.